Baúl del Castillo: balance de 2012

31 diciembre, 2012

| | | 1 comentarios
Alhambra (fotografía de MB & LJ)

Llega a su fin nuestro año más intenso y, sin duda, el que siempre cuesta: la continuación de la labor que empezamos en 2011. Es cierto que los inicios siempre son complicados, pero mantenerse, como hemos intentado (y logrado) como hasta ahora es más complejo aún. Hemos contado, sin embargo, con un equipo constante y trabajador, y hemos logrado traeros artículos muy variados, unidos todos en la idiosincracia de nuestro blog cultural. Vamos a repasar este 2012, el año en que Baúl del Castillo se consolidó.

Como suelo hacer, vamos a hablar de números para empezar. Si en 2011, en solo seis meses conseguimos 20.000 visitas, un año después hemos conseguido 300.000 visitas más, situándonos en las 325.000 que tenemos actualmente. Hemos contado para ello con meses prósperos en el número de visitantes, rompiendo todas nuestras marcas, o al menos así ocurría hasta el mes pasado. Noviembre de 2012 pasa a nuestra historia como el mes con mayor cantidad: 45.241. Este éxito lo debemos a diferentes entradas que han gozado del favor del público, como el artículo sobre publicidad dedicado al Vintage, el más visitado de nuestro blog, Walt Disney, Kingdom Hearts, así como otros de forma más temporal, como fue el caso de Lo imposible y es ahora el del análisis del disco Cometas por el cielo. Y debemos saludar no sólo a los españoles, que conforman nuestros visitantes más frecuentes, sino también a los mejicanos, el segundo grupo más amplio en seguirnos, seguido de colombianos y argentinos, así como de chilenos y estadounidenses en menor medida.

En seguidores hemos pasado de 57 en 2011 a los 114 que tenemos actualmente, el último día de 2012. Y en nuestro Twitter hemos ido sumando hasta alcanzar los 186 seguidores, desde los 83 con los que despedimos el año pasado. No obstante, no todo son buenas noticias: el número de comentarios ha descendido de 126 en 2011 a 86 en 2012, aunque aquí solo estamos contando los comentarios dejados en nuestro blog, sin tener en cuenta que la repercusión a través de Twitter, Facebook (donde ya tenemos página) y correos electrónicos ha sido más fructífera este año que el pasado, por lo que aunque lamentamos que no os animéis a comentar, nos alegramos por el interés suscitado en las diferentes redes. Y os volvemos a animar a participar con vuestros comentarios, a sugerirnos nuevas cosas o a expresar vuestra opinión sobre los temas que tratamos.



Y ahora toca hablar de los artículos, que también han aumentado, tanto en cantidad como en calidad. Hasta verano tuvimos meses que no superaban los diez artículos mensuales, pero a partir de junio la cosa cambió, superando siempre esa cantidad, hasta llegar a diciembre, el mes con más entradas de este año, a la par que agosto de 2011. Para ello, hemos contado este año con nuevos colaboradores, algunos de forma más puntual, como Midori y Míster X, aunque esperamos que colaboren de nuevo con nosotros, y otros de una forma mucho más constante y siendo de gran ayuda, como ha sido el gran trabajo llevado a cabo por Javier, nuestro Patomas, que ha llegado con fuerza a nuestro blog y nos ha hecho partícipes de un amplio bagaje cultural cinéfilo y literario. Ha sido, precisamente, entre estas dos temáticas por las que hemos estado en los últimos meses. La literatura conformó los tres meses veraniegos como nuestro máximo exponente, y el cine ha sido fuetnes de nuestros artículos este otoño y ahora lo sigue siendo. Todo aliñado siempre con artículos de publicidad, todos debido siempre a nuestra fantástica redactora y administradora Mariela, MB, que ha tocado este año todos los palos posibles de nuestro blog, siendo polivalente y una de nuestras grandes trabajadoras, de las más contantes y a la que debemos, además, gran parte del aspecto gráfico del blog y de sus banners.
 
Y así, hemos llegado a los números actuales: un total de 242 entradas publicadas, más de 325.000 visitas, 212 comentarios y la cultura, nuestro objetivo, compartido por nosotros para vosotros.



Y además de a nuestros colaboradores, debemos agradecer a algunas de las personas que nos han ayudado o que nos han dado su apoyo, como Sortilegio, Galileo Campanella, la editorial Stonewall, James Nava, Buscarlibros y todos nuestros seguidores.

A varios de ellos les hemos dedicado entradas, como nuestra crítica (que entró a concurso) de Heliópolis: El Blues del Hada Azul, de Galileo Campanella, nuestra entrevista a James Nava y el sorteo que hicimos con la colaboración de Buscarlibros. Cada uno nos lo agradeció de distinta forma, pero debemos decir que para nosotros siempre ha sido un placer divulgar estos proyectos por los que vale la pena compartir como lo hacemos.

Haciendo así, un repaso a los meses de este año, hemos seleccionado una entrada de cada uno, para que disfrutéis junto a nosotros de todo el tiempo vivido junto al blog:


Antes de despedirme, sólo me queda felicitaros la Navidad, de forma retrasada, y celebrar con vosotros el inicio del año 2013, para que os vaya a todos mejor que este año que termina.



Un estimable saludo, el administrador, 
L.J.


PD: Os dejamos con un repaso que hizo Youtube a los videos más vistos este año de una forma muy curiosa, espero que os resulte divertido.



"Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer."

-Alfonso V

Noche de fin de año, de Garry Marshall

| | | 0 comentarios
Noche de fin de año es una de esas películas con un atractivo significativo, especialmente cuando se acerca la fecha a la que hacen referencia. Como muchas otras, este film nos muestra un cúmulo de vidas que se cruzan por destino o casualidad el día 31 de diciembre. Personajes que ese día, precisamente, les ocurre todo lo bueno y lo malo que les podía suceder. Y todo a unas pocas horas de que en Nueva York, ciudad donde se desarrolla la trama, descienda la famosa bola en Times Square, un lugar mundialmente simbólico en cuanto a Nochevieja se refiere. 


En esta película encontraremos algunas de estas historias cruzadas; la vicepresidenta de la Alianza Times Square Claire Morgan (Hilary Swank) está ultimando los preparativos para la caída de la bola con la ayuda de su amigo Brandon (Chris Ludacris). Mientras tanto, después de que casi la atropelle un coche y de que le nieguen unas vacaciones, la secretaria de Ahern Records (Michelle Pfeiffer) deja su trabajo y le ofrece al repartidor Paul (Zac Efron) entradas para el baile de máscaras de Ahern Records si Paul la ayuda a cumplir una serie de propósitos de año nuevo antes de medianoche, cosa que él acepta.

La hermana de Paul, Kim (Sarah Jessica Parker), está teniendo problemas con su hija adolescente Hailey (Abigail Breslin), que quiere pasar la noche de fin de año con sus amigos y Seth (Jake T. Austin), el chico que le gusta, en Times Square. El mejor amigo de Paul, el ilustrador de cómics Randy (Ashton Kutcher), que odia la Nochevieja desde que su novia lo dejó, se queda encerrado en un ascensor con Elise (Lea Michele), una aspirante a cantante que le hará los coros al músico Jensen (Jon Bon Jovi) durante su actuación en Times Square. Jensen también actúa en el baile de Ahern Records, donde se reavivan sus sentimientos por su ex novia Laura (Katherine Heigl).

Abigail Breslin y Sarah Jessica Parker
En un hospital cercano, Stan Harris (Robert De Niro), un hombre en la última fase de su cáncer, que rechaza la quimioterapia y que sólo desea ver la caída de la bola por última vez, se ve acompañado por la enfermera Aimee (Halle Berry) después de que su doctor (Cary Elwes) le confiese que no le queda mucho tiempo. En el mismo hospital, una joven pareja, Tess (Jessica Biel) y Griffin (Seth Meyers), a punto de tener a su primer hijo, compiten con otra pareja, Grace (Sarah Paulson) y James (Til Schweiger), por el premio otorgado a la familia que tenga al primer bebé del año.

Por otra parte, Sam (Josh Duhamel), un directivo importante de Ahern Records, intenta llegar al baile de su empresa, donde tiene que dar un importante discurso, después de que su coche se estropee en la otra punta de Nueva York. Todo mientras decide si asistirá a un encuentro con una misteriosa mujer que conoció y de la cual se enamoró la Nochevieja anterior.

Jon Bon Jovi y Lea Michele
Estrenada en la navidad del pasado 2011, la película está dirigida por Garry Marshall, director también de películas románticas como Pretty Woman, Diario de una princesa o Historias de san Valentín, cuyo éxito ha propiciado esta especie de continuación, en la que se cambia el día de los enamorados por el de fin de año, pero en el que repiten varios actores (Jessica Biel, Ashton Kutcher…), con distintos papeles.


Sin duda, es una película bien contextualizada al estrenarse en fechas cercanas al fin de año. Con respecto a la película en sí, la historia no es precisamente original. Destaca la aparición de numerosas estrellas del cine y de la televisión, la mayoría siendo caras conocidas para el espectador. No obstante, aunque la película es entretenida y tiene varios momentos graciosos, este tipo de comedias románticas donde se cruzan las historias ya se había dado antes, como el caso de Love Actually. Quizás, esta última fuera una muestra perfecta de una unión de historias más realista y bastante menos insustancial, ya que transmite perfectamente el espíritu navideño sin recurrir a demasiados tópicos.


Con una ambientación formidable, una puesta en escena deslumbrante y un saber transmitir ese sentimiento artificial que se palpa por todas parte, Noche de fin de año engloba historias que te harán sentir bien, transmitiendo un romántico mensaje y animando a vivir la vida más intensamente si no lo has hecho a lo largo del año, además del típico festejo americano en un enclave estelar, como es el Time Square, que adorna completamente el film. Un exquisito y bello envoltorio para un regalo divertido pero, a su vez, insustancial en contenido.



Escrita por Mariela B. Ortega


¡A ponerse series! (V): Star Trek (1966-1969)

| | | 0 comentarios

Una nave desaparecida hace dos siglos (la Valiant) envía una señal de aviso. Otra nave, un Enterprise aún no refinado ni con toda su tripulación habitual a bordo, pero con un capitán arrojado y valiente, y un oficial científico leal y pimpante, acude al rescate. Desde el episodio piloto, Donde ningún hombre ha estado antes, quedan establecidos muchos de los que serán los rasgos definitorios de Star Trek, la serie que ayudó a soñar y “pensar” en el espacio a miles de personas y cuyo legado permanece a día de hoy.

Entre la información que se nos da, por ejemplo, sabremos que el referido oficial científico es medio humano, medio extraterrestre; concretamente del planeta Vulcano, un lugar regido por la lógica (a veces de forma implacable y en conflicto con los emotivos humanos). Ésta condición “mestiza” de Spock (un extraordinario Leonard Nimoy) confiere una densidad notable al personaje, por encima de la media estereotipada del momento (y de después). Spock se debate continuamente entre su tendencia a la lógica y la naturaleza reprimida de sus emociones humanas, un conflicto interno con el que resulta fácil la empatía.


Kirk: Ya tengo una mujer de la que preocuparme, se llama Enterprise. (Las maniobras de la corbomita)

Porque de una serie de “personajes” hablamos, aunque transcurra en el espacio, del mismo modo que muchos temas de carácter comprometido y aspectos sociológicos de toda índole, generalmente silenciados, parecían poder abordarse desde la perspectiva de una serie de ciencia-ficción (al fin y al cabo, el hombre seguirá siendo el mismo por muy lejos que se traslade). Star Trek supo beneficiarse de esta coyuntura como ninguna otra serie, a través del talento de sus responsables, ofreciendo un collage que aún sigue resultando válido y muy disfrutable. 

El creador de Star Trek (o Viaje a las estrellas, como se conoció en España en un principio), Gene Roddenberry (1921-1991), tuvo el acierto de saber rodearse de un excelente equipo de actores, diseñadores, músicos y guionistas. El hecho de no tener miedo a ello, a rodearse del mejor, es algo que habla a su favor y que explica la calidad de la serie original.

Spock: Puedo amarte. (Esa cara del paraíso)


Como comentábamos, el plato fuerte estriba en el trazo e interacción de los principales protagonistas. De hecho, el eje sobre el que pivota la serie es la relación que se establece entre el capitán Kirk (William Shatner), Spock y el médico de la nave, el más emotivo e idealista Leonard McCoy “Bones” (De Forest Kelley; en el capitulo piloto el médico fue el entrañable Paul Fix). Ello sin olvidar al resto de la tripulación, el jefe de ingenieros Scott (James Doohan), la teniente de comunicaciones, Uhura (Nichelle Nichols), el oficial de navegación Sulu (George Takei), la enfermera Chapel (Majel Barrett), y a partir de la segunda temporada, el joven alférez Chekov (Walter Koenig). Ellos conformaban una tripulación multirracial, otro de los aspectos adelantados a su tiempo ofrecido por la serie.

McCoy: ¡Soy médico, no albañil! (quejándose, en infinidad de capítulos).

Bastante ricos en matices, los tres protagonistas principales, harán gala tanto de su responsabilidad, como seremos testigos de sus vulnerabilidades, a lo largo de toda su singladura. Por ejemplo, Spock se halla basculando siempre entre su humanidad y su lógica vulcaniana; por desgracia, dos intereses en conflicto que, no obstante, proporcionaron uno de los personajes más “fascinantes” de la historia de la televisión y la ciencia ficción. No es extraño que Spock se convirtiera, desde el primer momento, en uno de esos personajes-guía para muchos jóvenes y adultos.


Otro ejemplo: al adentrarse (se supone que con el debido permiso), tras la (supuesta) barrera de energía que delimita nuestra galaxia, esa “última frontera”, en el mencionado capitulo piloto, hallamos a un capitán dispuesto a sacrificarse por su tripulación, enérgico y con don de gentes (señala varias veces que conoce a los humanos, hecho que se ve refrendado cuando, a través de su compañero Gary Mitchell, el cual tiene ocasión de “evolucionar”, éste sigue actuando con la injusticia propia de dichos humanos, y Kirk ha de tomar una drástica solución). Como curiosidad, Mitchell fue interpretado por Gary Lockwood, uno de los astronautas de 2001, una odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968), y resulta perturbadora la imagen del personaje mirando fijamente al monitor, como tomando conciencia de su destino, y del de los demás… 


El desenlace en el planeta Delta Vega, con la doctora Denner (esplendida Sally Kellerman), es ya una buena muestra de una ciencia ficción más madura, pero sin detrimento de la acción. Digamos que la aventura queda al servicio de la reflexión, algo no muy usual entonces en televisión, al menos hasta ese extremo. (En realidad, este primer episodio es un segundo piloto. El primero, más primitivo, recogido en las ediciones en DVD y Blue Ray de la serie, y de argumento tan cerebral como apasionante, fue reciclado en color, con el nombre de La colección de fieras, formando ya parte de la serie). Lo he sentido, declara finalmente Spock al final de la “aventura”, refiriéndose al triste final de Mitchell y recuperando por un momento su faceta más humana.


Spock: No admito la inteligencia sin disciplina. (El escudero de Gothos)

Se suele decir, y es cierto, que el éxito (merecido) de La guerra de las galaxias (Star Wars, George Lucas, 1977) reactivó el interés por la ciencia ficción, emprendida ahora por los extintos estudios con desigual avidez; pero no deja de ser cierto que series como Star Trek, pionera en estas lides, forma parte indispensable del sustrato de la creación de Lucas, por mucho que esta derivara más hacia la space-opera, en una “lógica” relación de feedback que no ha cesado.

El legado Star Trek se ha perpetuado de muchas formas. Por eso resulta conveniente, de cara al aficionado, acercarse a las fuentes originales y no a las “fotocopias” siempre que sea posible (y en todo tipo de artes). Y por eso me hace gracia comprobar como en determinada publicación en español, por otra parte satisfactoria, siempre se hace escoger al invitado del mes entre Star Trek y Star Wars, como forma de “posicionarse” ante dos “universos” por lo visto excluyentes, cuando la gracia de ambas obras estriba en que, pese a esporádicos -e inevitables- puntos en común, son diferentes: dicho más claro, lo bueno de ambos universos es que resultan atractivos, estética y argumentalmente, precisamente por resultar genuinos, disfrutables cada una a su manera.

 
McCoy: En este vasto universo, cada uno de nosotros es único, irrepetible. (Las maniobras de la corbomita)

En tan poco espacio no da tiempo a desgranar los episodios de Star Trek (haría falta un libro para eso, que de hecho los hay: hasta existe un diccionario de klingon), así que bástenos con comentar “de pasada” algunos de los temas abordados, y señalar también algunos de los grandes escritores de ciencia ficción que trabajaron para la serie.

Como señalaba antes, gran parte de la calidad de la misma parte del nivel de excelencia de sus guionistas, el punto de partida determinante que hace que, pese a la relativa pobreza de medios, pueda brillar un argumento o resaltar una interpretación, en un momento, además, de eclosión del género que no ha vuelto a repetirse, al menos con tanta intensidad y profusión: guionistas como Richard Matheson, Robert Bloch, Theodore Sturgeon, Harlan Ellison, o la joven D. C. Fontana, junto a realizadores como el prolífico y excelente Joseph Pevney (tan imprescindible aquí como en La familia Monster, muchos de los mejores episodios son suyos), Marc Daniels, Ralph Senensky, Jud Taylor, Vincent McEveety o John Meredyth Lucas.


Kirk: El riesgo es nuestro oficio, es para lo que esta nave fue construida. No hay nada desconocido, solo cosas temporalmente ocultas. (Las maniobras de la corbomita)

Star Trek seguirá siendo una de las más inspiradas series de la historia del medio, por dignificar la ciencia ficción en televisión y mostrarnos a través del microcosmos de una nave estelar la posibilidad de mundos no explorados (por inventar no quedó, ¡hasta anticiparon el teléfono móvil!). Y es que si solo tuviéramos que alimentarnos con la realidad, estábamos apañados. La deuda contraída con Star Trek, se reconozca abiertamente o no, es muy grande, como la variedad de temas inteligentes abordados.

Entre estos, la estulticia de políticos, gobernantes y embajadores en Apocalipsis, el descubrimiento de un ser alienígena que inserta un intruso en el cuerpo de la víctima mediante un aguijón en Operación Aniquilación, el respeto por toda forma de vida en El diablo en la oscuridad y Las maniobras de la corbomita, el ser humano actuando como anticuerpo de un organismo mayor en Síndrome de inmunidad, el espléndido “whodunit” (¿quién lo hizo?) de El lobo en el redil. El contacto con formas de vida que actúan sobre el subconsciente en el halloweeniano Los cuatro gatos, las inolvidables historias de amor de Metamorfosis, La ciudad al borde de la eternidad (o en el límite del tiempo) y Réquiem por Matusalén, el desarrollo más allá del cuerpo físico en Tentativa de salvamento (la primera aparición de los klingon, bajo los rasgos de John Colicos). El encontronazo con los fantasmas del pasado –con lo peor del ser humano- en La conciencia del rey, los universos paralelos en El factor alternativo, El parpadeo de un ojo y Espejo, espejito, la cibernética en El suplantador, los zombis en Miri, el racismo en Equilibrio de terror, Arena y Que éste sea tu último campo de batalla, la supresión de los mecanismos de autocontrol y el viaje en el tiempo en Horas desesperadas y El mañana es ayer


El ordenador como nuevo elemento alienante en Consejo de guerra o El mejor ordenador, las relaciones personales, las falsas apariencias y la necesidad de “querer gustar” en Las chicas de Mudd, los androides (replicantes) con los mismos implantes de recuerdos y actitudes en ¿De qué están hechas las niñas pequeñas? y Yo, Mudd. La inteligencia y la emotividad en ¿No hay en verdad belleza?, la importancia de todo aquello que nos conforma como humanos en los citados Equilibrio de terror, Las maniobras… y La máquina del juicio final, el planeta vivo de El permiso, las esporas dicharacheras de Esa cara del paraíso. La servidumbre humana, que diría Maugham, en La manzana y Los guardianes de la nube (con la bella representación de la ciudad-nube), el encuentro con entes totalmente ajenos al hombre y su concepción “de la vida”, antropomorfa y basada en el carbono, en La telaraña tholiana, Obsesión, Las luces de Zetar, el mencionado El diablo en la oscuridad, y hasta en Los “tribbles” y sus tribulaciones. Etc.

Scotty: ¡No puedo cambiar las leyes de la física! (Horas desesperadas)


¿Qué diablos hacemos aquí? (refiriéndose al espacio), ¿hasta qué punto merece la pena la preservación de una cultura amenazada por la destrucción?, ¿somos el centro del universo?, ¿hasta dónde arriesgarse por amistad?...

La misión de cinco años del Enterprise es uno de los más apasionantes e inteligentes viajes propuestos a través del medio televisivo. En un tiempo en que la calidad parece haber regresado, al menos en lo que a productos catódicos se refiere, no está de más acercarse a las raíces, a los pioneros. Y para el que aún no se haya adentrado en este universo -o multi-universo- maravilloso, la edición remasterizada ofrece una oportunidad muy atractiva para viajar por vez primera (o regresar) al espacio, resultando una experiencia de todo punto… fascinante.

Escrito por Javier C. Aguilera

Próximamente: Poirot.

Publicidad No-Subliminal (XXII): Las peores campañas publicitarias de 2012

30 diciembre, 2012

| | | 1 comentarios
En la recta final de este 2012, y punto de finalizar el año, hemos querido echar la mirada hacia atrás en el mundo de la publicidad y cerrar este bloque de repasos publicitarios, destacando las peores campañas publicitarias que han pasado por nuestro día a día a lo largo de estos meses. Porque siempre hay campañas publicitarias buenas, excelentes y, por otro lado, bastante pésimas. Sin embargo, lo sorprendente es cuando una importante marca es la responsable de extrañas o aburridas creaciones.


¿Cómo podemos justificar un anuncio en el que se muestra a bellas y elegantes modelos que se han orinado encima? Para la cadena de comercios Harvey Nichols fue la manera de promocionar su período de rebajas, elevando a la máxima potencia los sentimientos que llegan a producir. Intenta contener tu emoción, sentencia su eslogan. 


McDonalds, el gigante de las hamburguesas, quiso hacer en Alemania un anuncio original y atractivo, eligiendo para ello a varios de sus empleados para cantar y bailar en el spot. El resultado fue claramente opuesto al esperado, ya que el vídeo generó muchas más burlas que opiniones favorables.


Nokia y su anuncio sobre su nuevo modelo Lumia 920 no hubiera sido uno de los peores del año de haber sido real lo que en él se decía: que las imágenes del spot habían sido grabadas con el propio móvil. La prueba de su engaño está en el propio vídeo, al verse reflejado en un espejo que había usado un equipo profesional.



Society for Abandoned Animals consideró que la mejor manera de concienciar a las personas sobre las consecuencias de abandonar a una mascota era dándoles un desagradable susto. Para ello, colocaron pegatinas bajo las ruedas de sus coches aparcados, haciéndoles creer que habían atropellado a un perro. Una cruel e impactante forma que, sin duda, no olvidarán aquellos que hayan sido víctimas de esta campaña.


Esta compañía alemana suministradora de gas tuvo la inexplicable idea de dar a conocer sus servicios ilustrando su página web con una fotografía de Auschwitz. Junto a ella, el lamentable y elocuente eslogan: Calefacción de gas. Flexible, conveniente y efectiva.


La publicidad debe transmitir los valores de una marca, y entre los de Reebok debería estar la fidelidad y el respeto a hombres y mujeres. Pero, con su desafortunado anuncio en un gimnasio, la firma de zapatillas hizo todo lo contrario. Sé infiel a tu novia, no a tu entrenamiento, defendía la polémica publicación.

Sin duda, hemos recogido una visión distinta de la publicidad en este último año. A lo largo de este 2012, en Baúl del Castillo hemos intentado destacar en nuestras secciones dedicadas a la publicidad los avances, las novedades y las noticias relacionadas con el mundo de la mercadotecnia, reflejando en ellas las últimas tendencias en diversos anuncios y spots, tanto nacionales como internacionales. Os invitamos a que visitéis las entradas realizadas a lo largo de 2011 y 2012 relacionadas con este ámbito en la sección Publicidad No-Subliminal y en Un antes y un después, y deseando, desde aquí, que el próximo año sea aún más próspero para el blog y todos vosotros y, así, poder informaros y haceros sentir toda la magnitud y la esencia que rodean al mundo de la publicidad.



Escrito por Mariela B. Ortega




Lo más visto esta semana

Aviso Legal

Licencia Creative Commons

Baúl de Castillo por Baúl del Castillo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

Nuestros contenidos son, a excepción de las citas, propiedad de los autores que colaboran en este blog. De esta forma, tanto los textos como el diseño alterado de la plantilla original y las secciones originales creadas por nuestros colaboradores son también propiedad de esta entidad bajo una licencia Creative Commons BY-NC-ND, salvo que en el artículo en cuestión se mencione lo contrario. Así pues, cualquiera de nuestros textos puede ser reproducido en otros medios siempre y cuando cuente con nuestra autorización y se cite a la fuente original (este blog) así como al autor correspondiente, y que su uso no sea comercial.

Dispuesta nuestra licencia de esta forma, recordamos que cualquier vulneración de estas reglas supondrá una infracción en nuestra propiedad intelectual y nos facultará para poder realizar acciones legales.

Por otra parte, nuestras imágenes son, en su mayoría, extraídas de Google y otras plataformas de distribución de imágenes. Entendemos que algunas de ellas puedan estar sujetas a derechos de autor, por lo que rogamos que se pongan en contacto con nosotros en caso de que fuera necesario retirarla. De la misma forma, siempre que sea posible encontrar el nombre del autor original de la imagen, será mencionado como nota a pie de fotografía. En otros casos, se señalará que las fotos pertenecen a nuestro equipo y su uso queda acogido a la licencia anteriormente mencionada.

Safe Creative #1210020061717