Este análisis comenta cuestiones relativas al argumento y a detalles de la trama (spoilers).

En primer lugar, la lucha entre la expectativa y la realidad, o la realidad y el deseo que diría Cernuda, ese horizonte de lo que se espera de un producto y lo que al final afrontamos. Una película que unía a dos de los superhéroes más célebres del cómic y del cine era obvio que elevaría el ansia de los espectadores más acérrimos a este tipo de cine. Y esa ansiedad es una bomba de relojería, que estalla con facilidad si se maneja sin cuidado. Hay un claro ejemplo de esta circunstancia en la saga Star Wars, con la diferencia clara entre lo que sucedió con su retorno con el Episodio I (1999) y lo que ha ocurrido más recientemente con el Episodio VII (2015).
En segundo lugar, que ambos personajes ya tienen precedentes, no solo de sí mismos o de otros superhéroes (especialmente de Marvel) en cine, sino en el cómic. Muchos son los que han apreciado este arte donde estos personajes llevan una vida más rica y, por tanto, conocen o, al menos, creen conocerlos mejor. No es la primera vez que Batman y Superman se enfrentan y ahí se asentaba la idea de los más fanáticos del cómic, que como ha sucedido en tantas ocasiones con los lectores, se han tenido que enfrentar a esta adaptación (casi mejor, versión) que ha realizado Zack Snyder.
Snyder mantiene un estilo estético de tintes oscuros, con recursos preferentemente digitales puestas al servicio de la espectacularidad y una carrera que ofrece su visión en torno a obras del arte gráfico, como pueden reflejar 300 (2007), Watchmen (2009) o, incluso, Sucker Punch (2011), que sin estar basada en ningún cómic, mantiene la misma línea que el resto, incluyendo cierta influencia del anime. Antes de Batman V. Superman (2016) se encargó del reinicio de Superman con El hombre de acero (Man of Steel, 2014), que otorgaba un ambiente cercano al de la ciencia ficción junto a una simbología evidente, influenciado por otra parte por el estilo de Nolan a la hora de crear superhéroes más dubitativos; no en vano se contaba con el guionista David S. Goyer.
Esta creación de Superman en El hombre de acero prosigue en Batman v Superman observando las consecuencias de los hechos de esa película (algo similar a lo que ha sucedido con Capitán América: Civil War [Joe y Anthony Russo, 2016], que abunda también y precisamente en las consecuencias de los actos de los Vengadores en el mundo y del enfrentamiento de los superhéroes entre sí) y manteniendo un estilo coherente con lo ya mostrado, arrastrando así defectos y virtudes. Por contra, el otro coloso, Batman, es un personaje incipiente en su versión dentro de este universo cinematográfico, que será descubierto en esta película, al menos parcialmente.
Por otra parte, fuera del combate entre ambos personajes, previsible por el título, tenemos un subtítulo relevante: El amanecer de la Justicia, que orienta esta obra al futuro del DC cinematográfico con La Liga de la Justicia (cuya primera parte verá la luz en 2017) y que obliga a incluir ciertas subtramas. Un matiz relevante que comentaremos en nuestro análisis. No obstante, recalcamos, una cuestión relevante: en esta película, como en cualquier obra artística, existe una pugna entre las ideas que podemos percibir y la ejecución con la que se han desarrollado estas ideas. Por ello, aquí comentaremos ambos aspectos, dado que consideramos relevante destacar la calidad de gran parte de las ideas unidas a una ejecución deficiente, que lastra el resultado final. Volveremos a ello en nuestras conclusiones.
![]() |
Zack Snyder junto a Henry Cavill |
Esta creación de Superman en El hombre de acero prosigue en Batman v Superman observando las consecuencias de los hechos de esa película (algo similar a lo que ha sucedido con Capitán América: Civil War [Joe y Anthony Russo, 2016], que abunda también y precisamente en las consecuencias de los actos de los Vengadores en el mundo y del enfrentamiento de los superhéroes entre sí) y manteniendo un estilo coherente con lo ya mostrado, arrastrando así defectos y virtudes. Por contra, el otro coloso, Batman, es un personaje incipiente en su versión dentro de este universo cinematográfico, que será descubierto en esta película, al menos parcialmente.
Por otra parte, fuera del combate entre ambos personajes, previsible por el título, tenemos un subtítulo relevante: El amanecer de la Justicia, que orienta esta obra al futuro del DC cinematográfico con La Liga de la Justicia (cuya primera parte verá la luz en 2017) y que obliga a incluir ciertas subtramas. Un matiz relevante que comentaremos en nuestro análisis. No obstante, recalcamos, una cuestión relevante: en esta película, como en cualquier obra artística, existe una pugna entre las ideas que podemos percibir y la ejecución con la que se han desarrollado estas ideas. Por ello, aquí comentaremos ambos aspectos, dado que consideramos relevante destacar la calidad de gran parte de las ideas unidas a una ejecución deficiente, que lastra el resultado final. Volveremos a ello en nuestras conclusiones.