Naturaleza de la novela, de Luis Goytisolo

26 noviembre, 2013

| | | 0 comentarios
2013 ha (re)descubierto a muchos la figura del escritor y académico Luis Goytisolo (Barcelona, 1935), Premio Nacional de las Letras Españolas y Premio Anagrama de Ensayo por Naturaleza de la novela, el escrito que hoy traemos a colación en nuestro Baúl. Seguramente postergado bajo otras alargadas sombras (y como de costumbre por motivos extraliterarios), Goytisolo, Luis, ha venido ofreciendo una obra tan atrayente como metalingüística (la monumental Antagonía, Anagrama, 2012). Su concepción de “fondo” y “forma”, expuestas en el presente ensayo, lo corroboran.

Pero el autor de Naturaleza de la Novela no entiende el trabajo literario como el arte de enmarañar lo que ya es evidente. Muy al contrario, su discurso se muestra por medio de un lenguaje claro y preciso, comprensible para todos, y su punto de vista no es tanto el del académico como el de un lector “de la calle” que aún tiene algo que decir. De hecho, Luis Goytisolo se ha ganado el derecho a dar su opinión.


Lúcido y clarificador, más que afirmar, Goytisolo confirma la “suerte” de la novela (más que del formato), y su pasada evolución, ilustrada por medio de diversos pasajes, debidamente referenciados al final del texto. Dentro de esa evolución, despuntan ideas casi a cada página, destacando especialmente la atribución a los relatos que conforman el Antiguo Testamento de un aura no menos mítica que la proporcionada por la épica grecolatina, en gozosa definición, distintiva de los textos que componen el Nuevo Testamento.

Aunque parezca cosa sabida, conviene saborear sin prisas Naturaleza de la novela, reencontrarse con su selección de grandes autores clásicos.

Grabado de John DePol (1913-2004)

Junto a algún dardo acerca de la infantilización del relato (que se ha cebado sobre todo en el género de la fantasía o en la novela histórica), siempre resulta grato recordar los entresijos de la evolución literaria, por vía de la secularización de los textos sagrados, la invención de la imprenta, y la recuperación por parte del Humanismo de la cultura greco-romana.

Otra idea vertebra el ensayo: la asunción de que la evolución de los géneros literarios raramente se desvincula de su entorno social, acertando además de pleno, en lo referente a la caída libre del nivel de exigencia (y por qué no, de auto exigencia). Así, frente a la continua “repetición” de fórmulas tradicionales, se antepone siempre la curiosidad por “saber más”.

Si podemos considerar a un “clásico” como una obra que “te lee”, Naturaleza de la novela, por medio de las ideas expuestas por Goytisolo, y con ayuda de los grandes novelistas que las ilustran, nos recuerda que un lector puede seguir “dialogando” con muchos autores, puesto que (como sucede con el cine), es un error imaginar que como seres que vivimos en un tiempo específico, solo podemos ser “entendidos” por los autores que viven ese mismo momento.

Para Luis Goytisolo, la “ficción” de la novela es una “verdad” que la distingue como género.



Oppi, de Justo Navarro

25 noviembre, 2013

| | | 0 comentarios
Narrada en primera persona, Oppi nos cuenta un episodio en la vida de Navarro, cuando conoció a Marta Oppi o cuando la moto del profesor Espada fue robada. Precisamente bajo esta última idea se desarrolla la sinopsis que encontramos de la obra del autor granadino Justo Navarro, que presta su apellido para el protagonista de esta novela juvenil de 1998, titulada en una edición posterior de 2005 como Oppi, una obsesión.

Justo Navarro Velilla
Aunque no podamos hablar de una experiencia biográfica, el autor deja en la novela multitud de referencias relacionadas con la Granada de finales de los años noventa y de los sucesos sociales más relevantes, al menos para un adolescente como es el protagonista, de 1998. Siendo principalmente un novelista, antes de esta novela de carácter más juvenil y liviano, había sido premiado por sus obras Un aviador prevé su muerte (1986) o La casa del padre (1994), y de forma más reciente ha escrito El espía (2011). Seguramente esta sea su obra menos conocida, sobre todo por su carácter.

Como obras similares, tanto anteriores como posteriores, la novela nos sitúa ante un narrador protagonista que cuenta una experiencia de su pasado, cuando tenía catorce años. Tres temas principales se desarrollan a la par en la obra, algunos con más espacio que otros: el robo de la moto del profesor Espada, el cambio de casa por la demolición del edificio donde vivían y el paso a la adolescencia desde la infancia.

Portada de 2005
El primero de los argumentos servirá de excusa para todos los acontecimientos del libro, mientras que los otros dos parecen circunstanciales. No se trata, como en los libros de Los cinco de Enid Blyton o en la saga de Flanagan de Andreu Martín y Jaume Ribera, de una investigación detectivesca, sino más bien de una continua reflexión sobre unos hechos que alteraron durante unos días la vida de Navarro, el protagonista, y que tuvieron lugar en una etapa de su vida de cambio, como supone el paso a la adolescencia o el cambio de casa. 

Esos dos puntos son los que podemos destacar de la novela. El primero recorre todas las reflexiones del protagonista, tanto de forma directa como indirecta, haciendo alusión al aumento de las responsabilidades, pese al poco deseo de Navarro, la distancia que marca con su madre, con la que se reservará algún secreto, la conciencia de estar mintiendo y, por tanto, su posterior remordimiento y culpa. En cuanto al segundo, sirve también para realizar las descripciones más logradas del libro, que hace hincapié sobre todo en el anonimato de los vecinos, que poco a poco tomarán identidad, o en cómo el hogar adquiere una parte de nosotros y de nuestras vidas.

No obstante, aunque las reflexiones y descripciones puedan resultar interesantes, el resto de elementos de la trama pecan de ser arquetipos, estereotipos de este tipo de obra. Estos clichés se resumen principalmente en el carácter de los compañeros de clase, donde no falta el cotilleo, el deportista o el matón repetidor, pero también los hermanos mayores algo brutos o la incomprensión de la nueva relación amorosa de su madre. Podemos destacar, a su vez, el estilo de vida de estos jóvenes de los noventa, que convivían en casi fraternidad, yendo de casa en casa, al estilo de un pueblo más que de una gran ciudad, parte de las características que tiene Granada en sus barrios.
 
Estadio Nuevo Los Cármenes (Granada). El protagonista ve el estadio desde su casa
Y, para no mirar a ningún sitio, miraba las marcas en la mesa, huellas de uña o navaja o punta de lápiz o bolígrafo, y leía nombres que ya no eran de nadie, y todos los nombres, todas las voces que habían sonado en aquella clase a lo largo de muchos cursos me zumbaban en aquel momento en los oídos. (pág. 23)

Portada de 1998
Precisamente el personaje que da nombre a la novela, Marta Oppi, es el elemento diferente a la vida corriente descrita. Se trata de alguien extravagante, con una personalidad extraña para el protagonista, que altera su vida con su presencia y lo atrae, entendiéndolo como una especie de primer amor. Pese a sus breves y pocas apariciones, da muestras de pertenecer a una familia adinerada, revestida de superficialidad, y ocultando sus verdaderos pensamientos o su verdadero yo. Sigue la estela, marcando las distancias, de un personaje como Gatsby, o igual que sucederá con Marina en la novela homónima (reseñada por MB) de Carlos Ruiz Zafón, publicada meses más tarde, ya en 1999.

Otro personaje relevante es el profesor Espada, que llega a protagonizar varias reflexiones del protagonista así como ser una obsesión por la culpa. Este hombre muestra una doble vida como feliz profesor de matemáticas e infeliz hombre en su vida diaria, por diversos motivos. Se trata de una exploración de la parte adulta hacia la que se dirige el protagonista inevitablemente, aunque no sea profunda

La narración redunda en la repetición de elementos, en ocasiones dando un rodeo a la narración para volver a un mismo punto. El tipo de texto está simplificado, quizás adaptado al tipo de lector para el que se pensaba el libro, con redundancia en las conexiones con y, así como el empleo de fórmulas que avisan al lector y le dejan adivinar los sucesos siguientes, aunque la resolución final sufra de un pequeño giro. No falta tampoco el recurso humorístico, alguna aclaración entre paréntesis y un carácter, en ocasiones, olvidadizo, fruto de la distancia en el tiempo del recuerdo.

Plaza Bib-Rambla (fotografía de MB)
Era y soy miedoso, veía visiones. A medianoche, a oscuras, la bola del mundo de mi padre se elevaba de la mesa y se iluminaba, aunque llevaba años sin funcionar. A medianoche veía bolas de luz. A medianoche lloraba. (pág. 49)

Aparecen también diversas referencias culturales, como libros, especialmente El increíble hombre menguante, de Richard Matheson (del que nuestro colaborador Javier reseñó su adaptación cinematográfica), música, por ejemplo, la canción Leave home de Chemical Brothers o una mención al grupo Sex Pistols, así como menciones a hechos históricos, sobre todo deportivos, o personajes famosos. Como curiosidad, gracias a estas referencias podemos reconocer que la acción de la novela sucede en mayo de 1998.

En definitiva, no se trata de un libro excepcional y, como novela juvenil, sigue una línea ya conocida, con ciertos estereotipos, que no desmerecen, sin embargo, sus aciertos, descripciones y reflexiones. No obstante, no podemos decir que Oppi vaya a ser una lectura inolvidable como Marta Oppi resultó ser para Navarro.

Escrito por Luis J. del Castillo



Música Inolvidable (XVII): Andreas Vollenweider

23 noviembre, 2013

| | | 1 comentarios
Hemos compartido varias veces con los seguidores de nuestro Baúl un tipo de música seductora e imaginativa. Lejos de caer en etiquetas (mucho menos en la “meditativa”), y puesto que cada autor, pertenezca a la corriente que pertenezca, no deja de tener un estilo propio -si es un creador genuino-, queremos acercarnos hoy a la figura del suizo Andreas Vollenweider (Zúrich, 1953), un compositor e instrumentista del que puede asegurarse que (también) posee un sonido propio.


A través de su productora Colomba, y con principal distribución de –parece un juego- Columbia (CBS primero y CBS/SONY después), Vollenweider fijó su propia personalidad por medio de un excepcional empleo del arpa eléctrica.



Es en los ochenta y primeros noventa donde se inscribe, a mi parecer, lo mejor de su obra. Como en las artes, muchos de los artistas que la configuran se quintaesencian, tienen su momento de eclosión. Trabajos como el inicial Behind the gardens de 1981 (anoto los títulos principales de forma abreviada, algunos son más extensos), y los posteriores, e imprescindibles, Caverna mágica (1982), White winds (1984, que puede componer un díptico con el anterior), Down to the moon (1986), Dancing with the lion (1989) y Kryptos (1997) -este último con la particularidad de incorporar un conjunto instrumental más amplio-, evidencian el talento de Andreas Vollenweider para proporcionar una música tan fascinante como evocadora, siempre acompañado por un fiel conjunto de músicos, o amigos, como se especifica en los CD’s o vinilos; tales como Pedro Haldeman, Walter Keiser, Christoph Stiefel, Matthias Ziegler, y vocalistas como Eliza Gilkyson o Carly Simon.


De ese modo, el también magnífico Book of roses (1991) supone una amalgama de todo lo anterior, potenciando los aspectos étnicos y melódicos, ofreciendo un todo orgánico de lo más portentoso.


Mención especial merece, así mismo, el trabajo Eolian minstrel (1993), pues aunque Vollenweider ya había experimentado con la voz, como un instrumento más, volátil y sublime, supone un logro notable por presentar un conjunto de canciones, bellamente interpretadas por la cálida voz de Eliza Gilkyson. De una de ellas ofrecemos el correspondiente enlace, junto con otro bello tema instrumental, perteneciente a White winds (1984).

Andreas Vollenweider ofrece una música persuasiva, colorida y descriptiva; reservada pero no impenetrable, “hermética”, pero no críptica. Con ella podemos regresar a los escenarios favoritos de nuestro pasado, sobrevolar los campos al anochecer e introducirnos en frágiles arquitecturas de sonidos. Tal vez incluso dentro de este mismo espacio-tiempo.




Fire Emblem, una aventura épica tras diez años de su lanzamiento mundial

22 noviembre, 2013

| | | 0 comentarios
A inicios de los años noventa surgió en Japón esta saga de videojuegos de rol táctico por parte de la misma compañía que había creado Metroid en 1986 para NES, Intelligent Systems. Hablamos de la saga Fire Emblem que nació en 1990 bajo el subtítulo Ankoku Ryū to Hikari no Tsurugi, que nunca vería la luz fuera de las fronteras niponas, como sucedería con los seis juegos siguientes, hasta Fire Emblem, lanzado en 2003 para Game Boy Advance y conocido sin subtítulo en los continentes americanos y europeos. Esto se debe a que este subgénero de los juegos de rol se originó en el país oriental en los años 80, fusionando la idea de los juegos de rol con otros entretenimientos como los juegos de mesa, especialmente el ajedrez, o de carácter más bélico, como Estratego o Chainmail.


El primer Fire Emblem internacional
A principios de la década que inició el milenio, la saga ya constituía todo un exponente de los juegos de rol táctico, siendo además una de las sagas que más había popularizado su género, como ocurriera con Final Fantasy Tactics o Suikoden Tactics. Por otra parte, todos los videojuegos de Fire Emblem han visto la luz bajo consolas de la empresa Nintendo, desde primigenia NES hasta la más actual Nintendo 3DS, aunque su producción no ha sido demasiado prolífica e incluso ha contado con retrasos en sus salidas o cancelaciones en su salidas internacionales, en gran parte debido al poco éxito comercial de la saga en América o Europa. Pese a ello, una característica de este tipo de juego es que, con el tiempo, ha ganado cierta popularidad en los mercados occidentales, planteando realizaciones nuevas de videojuegos antiguos para consolas portátiles.

Así ha sucedido con Fire Emblem: Shadow Dragon (2008), lanzado en Nintendo DS para rescatar la historia original de 1990, protagonizada por Marth. También la saga de Final Fantasy Tactics vio su primera historia, de 1997, en la Playstation Portable bajo el subtítulo The War of the Lions en 2007.

Fire Emblem (1990)
No obstante, y quitando importancia al hecho tan tedioso de la economía, Fire Emblem supo crear una identidad que aún hoy conserva y que tanto éxito le ha procurado en Japón, algo que muchos aficionados agradecen después de ver cómo otras sagas tan longevas han variado su estilo y, por tanto, modificado su idiosincrasia; además de saber adaptarse a las circunstancias, tanto en su lanzamiento internacional en 2003, diseñado para jugadores occidentales, como en el título más actual, Fire Emblem: Awakening, de 2012, que se ha adaptado a nuevos jugadores no iniciados en este subgénero. Un rol táctico que se ha mostrado complejo y complicado para los jugadores, que deben dedicar una gran cantidad de tiempo tanto en la preparación como en los combates, parte mayoritaria del juego, donde se deben desplegar todas las capacidades estratégicas. Los elementos que componen esta saga se conforman dentro de un mítico universo medieval europeo, con una serie de criaturas y objetos pertenecientes a la ficción de fantasía, como dragones, pegasos y magia.


Inicios de los juegos que componen la saga
Otras de las características principales son sus personajes, que no solo abundan en cantidad, sino que cada uno está definido con una personalidad y unas estadísticas únicas, así como un oficio que determina el tipo de ataque que podrá realizar o los objetos y armas con los que se podrá equipar, en su mayoría espadas, hachas, lanzas, arcos, tomos mágicos, bastones y similares. Este hecho provoca que cada personaje sea especial y el jugador pueda sentirse identificado con ellos gracias a los continuos diálogos que conforman los videojuegos junto a cinemáticas que encontramos en algunos de ellos, los de sobremesa especialmente. Con todo ello, se intensifica uno de los rasgos más identificativos de Fire Emblem respecto a otros juegos de rol: la muerte de un personaje durante una de las batallas supondrá su muerte definitiva y desaparición en el juego, llevándose con él algunos diálogos futuros. El jugador deberá plantearse entonces reiniciar todo el combate para no perderlo.

Comparativa de gráficos en animación de combate y diálogos
Comparativa de gráficos en combate táctico
El sistema táctico unido a un guión rico en drama, romance, humor y acción, además de una gran cantidad de subtramas, ha conseguido cautivar a muchos jugadores en el mundo, aunque el género en sí pueda provocar sus reticencias a aquellos que no les guste este tipo de juegos o a los que desean algo más sencillo y, sobre todo, visual, donde la saga pierde puntos. Esto es debido a que su sistema lo ha destinado en la mayoría de las ocasiones a las consolas portátiles, contando sus juegos con diseños en dos dimensiones, lo cual no desmerece; sin embargo, en la actualidad sigue arrastrando este problema sin demasiada evolución ni solución por parte de sus creadores. Por ejemplo, Fire Emblem: Radiant Dawn (2007), la última incursión en una plataforma como Wii contó con unos gráficos un tanto desfasados, sin contar las poco frecuentes cinemáticas que sí contaban con una buena calidad. Sin embargo, la última entrega lanzada para Nintendo 3DS sí parece contar con alguna mejoría en este aspecto que siempre se le ha venido criticando a la saga. Por el contrario, su música ha sido alabada en varias ocasiones, siendo uno de sus pilares y una característica imprescindibles de toda clase de videojuego de rol.


Como curiosidad, la popularidad de la saga en Japón llevó a sus protagonistas a participar en juegos crossover de Nintendo como fueron Super Smash Bros. Melee (2001, aún antes del lanzamiento internacional de Fire Emblem, contando con los personajes Marth, del primer juego, y Roy, protagonista de la sexta entrega que solo vio la luz en Japón) o su evolución, Super Smash Bros. Brawl (2008, recuperando a Marth  y estrenando a Ike, protagonista de Path of Radiance y Radiant Dawn). El primero supuso, con toda seguridad, una motivación para el salto a América y Europa de esta saga de juegos que todo aficionado al rol, especialmente al táctico, no debería perderse.

Marth y Roy en Super Smash Bros. Melee e Ike y Marth en Super Smash Bros. Brawl
Todos los que se han adentrado en los mundos de Fire Emblem se han encontrado con héroes similares a los que copan las gestas medievales o los más actuales libros de literatura fantástica, con temáticas que hablan de la propia condición humana y sus diatribas, incluso hablando de cuestiones de racismo, conflictos medioambientales o debatiendo sobre los orígenes de la guerra. Todo ello acompasado por un sistema adictivo que aumenta su dificultad paso a paso y que tensa las neuronas del jugador para conseguir salir triunfante de cada batalla sin perder nunca a sus compañeros virtuales. Sin duda, una de las claves del rol en Nintendo que goza de buena fama y al que solo le falta actualizarse gráficamente pero sin perder nunca su esencia, algo que hasta ahora ha conseguido.


Escrito por Luis J. del Castillo



Lo más visto esta semana

Aviso Legal

Licencia Creative Commons

Baúl de Castillo por Baúl del Castillo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

Nuestros contenidos son, a excepción de las citas, propiedad de los autores que colaboran en este blog. De esta forma, tanto los textos como el diseño alterado de la plantilla original y las secciones originales creadas por nuestros colaboradores son también propiedad de esta entidad bajo una licencia Creative Commons BY-NC-ND, salvo que en el artículo en cuestión se mencione lo contrario. Así pues, cualquiera de nuestros textos puede ser reproducido en otros medios siempre y cuando cuente con nuestra autorización y se cite a la fuente original (este blog) así como al autor correspondiente, y que su uso no sea comercial.

Dispuesta nuestra licencia de esta forma, recordamos que cualquier vulneración de estas reglas supondrá una infracción en nuestra propiedad intelectual y nos facultará para poder realizar acciones legales.

Por otra parte, nuestras imágenes son, en su mayoría, extraídas de Google y otras plataformas de distribución de imágenes. Entendemos que algunas de ellas puedan estar sujetas a derechos de autor, por lo que rogamos que se pongan en contacto con nosotros en caso de que fuera necesario retirarla. De la misma forma, siempre que sea posible encontrar el nombre del autor original de la imagen, será mencionado como nota a pie de fotografía. En otros casos, se señalará que las fotos pertenecen a nuestro equipo y su uso queda acogido a la licencia anteriormente mencionada.

Safe Creative #1210020061717