Baúl del Castillo: balance de 2019

31 diciembre, 2019

| | | 0 comentarios

Infatigables, volvemos a pasar la página definitiva del calendario de 2019 y dar la bienvenida a 2020. Aún no hemos cumplido la década como blog, pero estamos cerca, y llegaremos a esa fecha con un entusiasmo distinto a aquel con el que empezamos, porque con la misma fuerza e ilusión. Hemos sumado en este año más de 160 000 visitas hasta superar 1 500 000. Y con esas visitas, tenemos algunos seguidores que nos siguen leyendo: 192 en Blogger, en Facebook contamos con 183 me gustas y nuestro perfil de Twitter cuenta con 653 seguidores. A todos, sin importar vuestra procedencia, os agradecemos el interés por la cultura y por nuestra labor desinteresada. Y especialmente a esos 42 comentarios que nos habéis dejado en nuestros artículos en estos últimos doce meses.

Además, el blog no seguiría en línea sin el trabajo de nuestro equipo. Hemos comentado cine, literatura, música y mucho más de la mano de nuestros componentes, a quien debemos agradecer su constancia y tesón. Sin duda, Javier Comino Aguilera prosigue dejándonos un legado relevante de artículos sobre cine y literatura que no os podéis perder. Con respecto a otros años, hemos realizado menos cantidad, pero no cejaremos en seguir con la misma calidad. Por eso es también relevante las aportaciones que ha realizado Mariela B. Ortega desde un punto de vista más psicológico. O mis propias entradas, cuya realización suelen verse afectadas en épocas laborales. Aún así, aquí seguiremos año tras año comentando toda la cultura que podamos.


Finalizamos 2019 habiendo publicado 1305 entradas desde que empezamos en 2011, habiendo recibido 1 505 000 visitas, un total de 580 comentarios y habiendo hablado de múltiples temas: literatura, con más de ciento cincuenta clásicos literarios, incluyendo también cómicscine, tanto con diversos ciclos temáticos e incluso una recopilación cronológica, como con más de setenta adaptacionesmúsicapublicidadpsicologíaseries y videojuegos. Toda una invitación a disfrutar de la cultura en la red.

Como hacemos anualmente, aquí os dejamos con una selección de doce entradas realizadas durante este año:
Cerramos 2019 y le damos la bienvenida a 2020 sabiendo que seguiremos analizando, recordando, comentando y reseñando obras artísticas de todos los tiempos. Esperamos que nos sigáis acompañando en esa tarea.

Un estimable saludo, el administrador, 
L.J.

PD: Para cerrar este balance, vamos a dejaros con el repaso a la década en videojuegos que ha realizado DayoScript.



"Es hermoso escribir porque reúne las dos alegrías: hablar uno solo y hablarle a la multitud."

-Cesare Pavese




Clásicos Inolvidables (CLVII): Los trabajos de Persiles y Sigismunda, de Miguel de Cervantes

29 diciembre, 2019

| | | 0 comentarios
NOTA PREVIA: Este artículo adelanta contenidos argumentales de la obra.

Llama la atención la frecuencia con que el término quijotismo es empleado para referirse a lo utópico, cuando no como un equivalente de la locura. Es decir, casi siempre en forma peyorativa, cuando, personalmente, considero que es una de las mejores cosas que se pueden llegar a ser: enfrentarse a la -a veces- opresiva racionalidad, sin por ello dejar de tener los pies sobre la Tierra. Al menos, esta es mi interpretación. Sin embargo, topamos con un tópico que a estas alturas no se puede rebatir, aunque no deje de ser injusto. Según Carlos Romero (-), responsable de la edición crítica que nos ocupa, dicho calificativo se ha convertido en criterio exclusivo de valor, incluso en demérito del resto de las obras del autor, con desesperante frecuencia mal leídas (Introducción). Estoy absolutamente de acuerdo. Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1616, publicada al año siguiente; Cátedra, letras hispánicas, 1997-2016) lo confirma bajo los ropajes de una diacronía, incomprensible muestra del creador de la novela moderna a los modos de la novela tradicional (Introducción). Aquí ya no estoy tan de acuerdo.

En efecto, a mí esta aseveración me recuerda las tonterías que se han dicho y se seguirán diciendo acerca de las “obras por encargo” o los realizadores “artesanales”, en el ámbito cinematográfico, frente a los verdaderos “autores”; etiquetas demandadas por los catalogadores u obsesionados por los number one, pero más que finiquitadas para todo buen entendedor de la música, la literatura o el cine.

Pero berrinches lingüísticos aparte, lo cierto es que conviene leer antes -no decir que se ha leído- el resto de las piezas del responsable del Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (1605 y 1615), sobre todo, si lo que se pretende es calificarlo de modo apresurado con el manido membrete de autor de una sola obra.

El Persiles -a veces pasaré a referirme a él de este modo- es la exaltación de un catolicismo reformado. Entremezcla idealismo italiano y realismo español, entrambos estilos (Introducción). Lo que, en modo alguno me parece un demérito, como algunos analistas han venido esgrimiendo. Si en el fondo, la última novela de Miguel de Cervantes (1547-1616) no parece novedosa (y vamos a comprobar que en buena medida sí lo es, ampliando el concepto de depuración doctrinal empleado por Romero), es porque utiliza formulismos y vericuetos narrativos pretéritos. Ahora bien, de igual modo que lo clásico sobrepasa el calificativo de antiguo cuando se moderniza, y nos sigue hablando en cualquier presente, el Persiles supera su condición de mero calco complaciente de los modelos en que se inspira.

De hecho, no sé por qué se empeñan los estudiosos en negarle tal cualidad a su forma. De un lado, tenemos la ruptura de la secuencia cronológica interna. De modo que la novela resulta atemporal y ahistórica (escrita en cuatro libros o partes), aunque trate de fijarse una secuencia narrativa de tiempo más o menos definida. Incluso presenta una doble cronología alternante: el presente histórico, que podemos situar sin excesivo quebranto hacia 1559, y el pasado inmediato, fijado en el bienio 1557-58. Asimismo, el norte y el sur son otro polo que se fusiona. Lo mismo podemos decir de la realidad material y la sobrenatural, principios sostenedores de la fábula y la alegoría, esto es cierto, siempre que no se entiendan como características fuera de la realidad racional (exactamente igual que con el término quijote sucede). Este artículo se encamina a sustentar esta premisa, anclada en el fondo y en la forma de la novela.

Imaginando el Quijote, de Mariano de la Roca y Delgado
Centrándonos ya en el contenido del libro, a mediados de 1557, los jóvenes enamorados finlandeses -pero que en un principio se hacen pasar por polacos- Persiles y Sigismunda (yin y yang, y la referencia no es gratuita, como se verá), emprenden una peregrinación a Roma, en lo que es un camino de perfeccionamiento espiritual. Podemos considerar que, mediado el libro III, dicho viaje se convierte en universal. De acuerdo, pero no debemos perder de vista las particularidades de los protagonistas. Obligados a presentarse como hermanos, Periandro y Auristela, que así se hacen llamar, sortean una serie de peripecias vitales, tanto físicas como anímicas. Gracias a una narrativa alegre, que no resulta mecánica, no existe el tiempo y el espacio salvo temporalmente, con objeto de fijar a los personajes, como queda dicho. Además, quisiera llamar la atención sobre el hecho de que el texto cervantino va más allá de la mera especulación mística, como únicamente se sostiene. Toda experiencia mística está vacía si no va encaminada hacia algún objetivo.

Noticias: Cambios radicales en BdC

28 diciembre, 2019

| | | 0 comentarios
INOCENTADA DE 2019

El equipo que conforma Baúl del Castillo ha decidido afrontar otro rumbo en el devenir del blog. Hemos considerado oportuno reinventarnos y apostar por contenidos que atraigan un mayor número de lectores, adaptándonos a las modas actuales y dejando atrás cualquier otra clase de criterio. Por esta razón, os señalamos a continuación los cambios más relevantes en las secciones:


  • Literatura
    • Dejaremos de usar la sección Clásicos Inolvidables. La literatura anterior al siglo XXI no está de moda, no interesa a nadie salvo que tenga adaptación cinematográfica o en formato de serie, especialmente si es de Netflix. Por eso la sustituiremos por una sección denominada "Clásicos para Netflix", en que reseñaremos libros que vayan a ser adaptados por esta plataforma.
    • Las reseñas literarias se limitarán a notas de prensa de libros de reciente publicación. Nuestro comentario de estas reseñas se centrarán en señalar si nos ha gustado o no a partir de un sistema de valoración de estrellas, que denominaremos "baulitos". Cuantos más baulitos reciba un libro, ¡más nos habrá gustado y más querréis leerlo!
  • Cine
    • Solo reseñaremos y criticaremos películas de estreno, a ser posible sin dejar pasar más de una semana desde su fecha de estreno. A nadie le interesa el cine que se haya estrenado más allá de un año atrás, por lo que no merece la pena rescatarlo ni comentarlo.
    • Haremos especiales de las sagas y franquicias que más éxito tienen, generalmente para criticarlas según observemos las valoraciones generales que tenga la gente. Incluso podremos rectificar nuestra opinión en un futuro si la valoración global cambia. Pero en ningún momento lo llamaremos rectificar, solo borraremos cualquier rastro de nuestra crítica anterior y haremos una nueva.
  • Música
    • La sección de "Música Inolvidable" abarcará ahora a los clásicos actuales, todos relacionados con el reguetón y el trap. Solo reseñaremos artistas actuales que lo estén petando en las listas radiofónicas y en las discotecas. El resto de la música resulta bastante aburrida y no merece nuestra atención.
  • Otros sectores
    • En "'A ponerse series" solo hablaremos de capítulos sueltos que se hayan estrenado recientemente o de series de plataformas digitales cuyas temporadas se estrenen con todos los capítulos a la vez. Criticaremos especialmente los finales de las series, pudiendo resultar incoherentes con el recorrido de reseñas anteriores.
    • A partir de ahora cambiaremos "La caja de Psique" por una sección de autoayuda con mensajes de optimismo. La denominaremos "La caja del señor fantástico".
    • Eliminaremos "Animando desde Oriente", el anime está de capa caída desde hace años y ya no interesa a nadie.
Entendemos que es un cambio muy brusco, por ello, lo explicamos con detalle en el siguiente enlace en que os mostramos también el nuevo diseño del blog.


Taxus 3: Lo que dejamos atrás, de Isaac Sánchez

23 diciembre, 2019

| | | 0 comentarios
Hay miles de planetas a lo largo y ancho del universo. Solo conocemos a la humanidad presente en la Tierra. Y desde hace algunas pocas décadas hemos comenzado a comprender que estamos acabando con nuestro hábitat, que la acción conjunta y devoradora de millones de seres humanos está consumiendo el planeta que hemos habitado en lo que podríamos considerar un parpadeo de la existencia de nuestra galaxia. También hace tiempo que sabemos que somos finitos. Y que estamos condenados. Lo que pasará después con el universo aún queda fuera de nuestro conocimiento, pero no de nuestra imaginación.

Con todo, hay quienes consideran que lo mejor para el planeta sería el fin de la humanidad, dado que la vorágine en que esta se halla no va a cambiar, no va a mutar con el tiempo suficiente para evitar la catástrofe. Ya lo planteaba Nietzsche. Y no muy lejos de este tipo de conclusiones se encuentran los seres que habitan en el mundo de Taxus, ni, por tanto, su creador, Isaac Sánchez. Aunque eso no quiere decir que guarde algún deje de esperanza. También lo hacia el filósofo.

En Taxus 3: Lo que dejamos atrás (2019), volvemos a un mundo en crisis. Tras haber perdido a su líder, Ciudad Fuente se encuentra desorientada. Laro parece haber desaparecido y Anjara no es capaz de mantener la seguridad de la ciudad dado que, entre las sombras, Benito ha dejado entrar al mal abrazando el plan del misterioso Caelio. Mientras tantos, las criaturas mágicas y extrañas de Taxus, que fueron rescatadas del folclore cántabro, parecen estar decidiendo cuál debe ser el futuro de su tierra.


El relato que Isaac plantea está en busca de su protagonista, si acaso lo necesita. En gran medida, todos los personajes están tratando de hallar su identidad, su lugar en este nuevo mundo, Taxus, o quizás su camino de retorno. Benito se confirma en el sendero que ya planteó el giro final de El último en llegar (2017) y que se desarrollaba en La cabra (2018), Laro se encuentra en una disyuntiva que ya se planteaba al final de La cabra, y cuyo final puede que no sea voluntario, pero encaja con la personalidad arriesgada y solidaria del personaje, y Anjara, por su parte, se convierte en el eje vertebrador de este último tomo, descubriéndose su rol y planteándose como pilar fundamental de la conclusión de esta historia. Precisamente, al narrar el origen de este personaje en este tomo, el autor ha logrado dedicar cada parte de la trilogía a uno de sus diferentes protagonistas: Benito, Laro y Anjara, llegando a una conclusión entrecruzada, en que cada uno recibirá el final que merece por sus acciones. No podemos dejar fuera a Caelio, menos relevante que los otros tres, pero cuyo origen e historia es crucial para este último volumen y para entender toda la historia, especialmente la de Anjara. 

Sin duda, Lo que dejamos atrás es más ambiciosa e incluso más sutil en su narrativa, lo que puede provocar cierta confusión en el lector que busque una historia más ligera o tan lineal como lo fue El último en llegar. Como en La cabra, se introducen flashbacks entremezclados con el presente, pero también hay momentos en que aparecen fusionados dos universos paralelos, dos realidades que se devoran mutuamente. En ocasiones, peca de ser abrupta o repentina, de llegar a una conclusión demasiado rápido, aunque después no dude en subrayar la idea que pretende defender, como percibiendo que debería haber dado más espacio a lo que ha acabado demasiado pronto. Por otra parte, el uso de las viñetas y el color demuestra la evolución del autor, que emplea diversos recursos con bastante acierto. Además de dejarnos varias imágenes para el recuerdo, logrando un interesante equilibrio entre secuencias de acción, secuencias íntimas e incluso trascendentales o secuencias puramente humorísticas. Sin duda, el dibujo se ha ido superando tomo a tomo, logrando aquí resultar espectacular y brillante.

Cabe mencionar que toda la trilogía de Taxus contiene un tono humorístico que no se aleja del cómic español, por ejemplo, con un léxico que en ocasiones nos recuerda a los míticos Ibáñez (Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe) y Jan (Superlópez), mezclándose con referencias más actuales y frikis, pero en un tipo de historia bien distinta, que no es una parodia y que afronta mensajes con bastante envergadura, además de abordar también un tono épico.

En todo ello destaca sin duda el personaje de Laro, que tiene el arco evolutivo más rico en matices, planteándose como un posible héroe, capaz de afrontar un sacrificio personal para acabar con la situación. Hay también tramas turbias, que reflejan las peores aristas del ser humano, como sucede con Benito o con Caelio. Mientras que en todo subyace tanto un mensaje pesimista en su contexto global, dado que el punto de origen de todo mal, tanto para este mundo de Taxus como para la Tierra, es un ser humano, como esperanzador, en los posibles futuros y reencuentros que se ofrecen. Incluso Sánchez se permite dejar abierta al lector ciertos hechos finales, que deberán ser supuestos, porque nunca serán mostrados.

En cierta forma, aunque resulte evidente que existe el mal, la obra de Taxus está invadida de matices. Ni siquiera las criaturas mitológicas que viven en ese mundo paralelo están libres de crueldad, pues llegan a ser sanguinarios cuando es necesario. Quizás el funcionamiento de estos personajes es uno de sus puntos flacos y el que más se siente inconexo e incoherente con los dos tomos anteriores, donde apenas se había desarrollado esta trama paralela que tanto impacto tendrán en el final, salvo para usarlos como personajes de fondo. Un fondo, eso sí, bien enriquecido de unas criaturas poco habituales en la ficción. Al final, podríamos decir que uno hubiera esperado mayor desarrollo o una posibilidad aún mayor de entender este universo. Aunque quizás no acabamos de entender bien el mundo de Taxus como tampoco acabamos de entender nuestro propio planeta.


Lo más visto esta semana

Aviso Legal

Licencia Creative Commons

Baúl de Castillo por Baúl del Castillo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.

Nuestros contenidos son, a excepción de las citas, propiedad de los autores que colaboran en este blog. De esta forma, tanto los textos como el diseño alterado de la plantilla original y las secciones originales creadas por nuestros colaboradores son también propiedad de esta entidad bajo una licencia Creative Commons BY-NC-ND, salvo que en el artículo en cuestión se mencione lo contrario. Así pues, cualquiera de nuestros textos puede ser reproducido en otros medios siempre y cuando cuente con nuestra autorización y se cite a la fuente original (este blog) así como al autor correspondiente, y que su uso no sea comercial.

Dispuesta nuestra licencia de esta forma, recordamos que cualquier vulneración de estas reglas supondrá una infracción en nuestra propiedad intelectual y nos facultará para poder realizar acciones legales.

Por otra parte, nuestras imágenes son, en su mayoría, extraídas de Google y otras plataformas de distribución de imágenes. Entendemos que algunas de ellas puedan estar sujetas a derechos de autor, por lo que rogamos que se pongan en contacto con nosotros en caso de que fuera necesario retirarla. De la misma forma, siempre que sea posible encontrar el nombre del autor original de la imagen, será mencionado como nota a pie de fotografía. En otros casos, se señalará que las fotos pertenecen a nuestro equipo y su uso queda acogido a la licencia anteriormente mencionada.

Safe Creative #1210020061717